La publicidad exterior, un paseo por la historia

Se nos hace completamente natural salir a la calle, conducir por la carretera, pasear… Y ver esos anuncios que nos alegran a veces, y que nos cansan otras, pero que nos acercan a las marcas comerciales que los idean y diseñan con el fin de interactuar con nosotros. Es normal que estemos acostumbrados a ver este tipo de mensajes, ya que estamos hablando de la publicidad más antigua de toda la historia. En este post, vamos a hablar de la evolución de la publicidad exterior.

Un origen remoto

Si os estáis preguntando por la primera pieza de publicidad exterior, tenemos que remontarnos hasta muchos siglos atrás, con el llamado Papiro de Tebas. No existe una fecha exacta, pero está claro que la publicidad exterior comenzó hace mucho tiempo. Lo que sí sabemos es que tiene su origen en las pinturas de algunas cavernas, paredes y muros: las formas de expresión gráfica más antiguas de la historia. Ya en el año 2700 a.c. podemos encontrar mensajes comerciales entre diferentes mercaderes. Hablamos de la antiquísima civilización sumeria. Los griegos clásicos anunciaban sus Juegos Olímpicos en las paredes exteriores del estadio, y durante el Imperio Romano se llevaban a cabo murales que servían también para informar sobre diferentes eventos a los viandantes.

 

origen publicidad exterior

Dos inventos que lo cambiaron todo

Como podemos ver, ya desde la Edad Antigua ha habido acciones que se engloban dentro de la publicidad exterior. Sin embargo, realizarla era o muy costosa, si buscábamos un buen resultado, o muy rudimentaria si no se contaba con medios. Por eso, no sería hasta el siglo XV primero, y el XVIII después, cuando esta publicidad tendría su verdadera era dorada. Hablamos, por supuesto, de la invención de la imprenta y la litografía. La imprenta permitió la creación de los primeros carteles publicitarios. La posibilidad de hacer un único cartel y reproducirlo dio un enorme empujón a la capacidad de difusión a todo tipo de negocios. Por otro lado, la litografía permitió dar lugar a las primeras vallas publicitarias. Por primera vez, la publicidad exterior podía generar contenido en masa, y al mismo tiempo aprovechar materiales cada vez más grandes y resistentes. De este modo, llegamos al año 1889 con la primera gran valla publicitaria, emplazada en París, todo un hito en la historia. En España, tardaría un poquito más en llegar, siendo la primera valla un cartel para el Baile de máscaras del Círculo de Bellas Artes en Madrid.

 

La publicidad exterior en la actualidad

Mucho ha cambiado desde entonces la publicidad exterior, con la utilización de nuevos materiales, colores, tipografías y estilos, hasta nuestros días. Actualmente, los anunciantes se encuentran con una situación diferente: el público está demasiado acostumbrado a la publicidad. ¿La solución? Una publicidad exterior diferente, innovadora y futurista, que no provoque cansancio, sino interés. El tipo de mensajes que desde nuestras pantallas transmitimos en NAAD. Hemos visto cómo la radio, televisión e Internet, aprovechaban su capacidad de transmitir noticias y contenido actualizado, para lograr un mejor alcance. Por ello, la publicidad exterior se ha reinventado para ofrecer algo desconocido hasta la fecha en ese medio: contenido audiovisual, mensajes que se adaptan a cada tipo de situación y que permita a los anunciantes cumplir el objetivo que, desde hace más de 5000 años han buscado, establecer una relación de calidad con el cliente.

 

¿Qué os parece este pequeño paseo por la historia de la publicidad? ¿Sabíais que desde hace ya tantos años se realizaban anuncios? Si necesitas ayuda para empezar a planificar tu campaña de publicidad exterior te ayudaremos encantados.