La forma perfecta para llegar al target: marketing sensorial

Tanto el marketing, como el análisis del mercado y las formas de obtener información están siempre en constante evolución. Si los hábitos de consumo del público objetivo eran algo de vital importancia a la hora de elaborar un plan, con la pandemia esto se ha hecho todavía más necesario, ya que ha marcado un punto de inflexión en nuestro día a día. Nuevas tecnologías, nuevos hábitos saludables y sostenibles, los conocidos “virales”, el streaming… Son muchas las maneras en las que el consumidor interactúa con las marcas, y con los líderes de opinión. Sin embargo, hay algo que siempre ha tenido la fuerza suficiente como para terminar de decidirnos entre un producto o un servicio: el marketing sensorial.

¿Qué es el marketing sensorial?

El ser humano utiliza los cinco sentidos para percibir todo el entorno que le rodea. Ver, oír, u oler algo, es lo que lo hace real, y lo que hace que nos llame la atención. Esto es justamente lo que busca el marketing sensorial: estimular al consumidor a través de los sentidos. Si algo resulta agradable a uno, o más, de nuestros cinco sentidos, tiene un poder de convicción mucho mayor. Seguro que muchos habréis oído al expresión “entra por los ojos”. Si bien esto no es más que una forma más de satisfacer al público objetivo, es algo mucho más elaborado que bajar los precios, hacer promociones o mejorar la calidad de un producto.

Los sentidos nos mueven, nos empujan y, a veces, nos pueden provocar reacciones irracionales, en las que nos dejamos llevar. Es por eso que deben ser tenidos en cuenta en el momento de crear un plan de marketing. Hemos llegado a un punto en el que el cliente da por sentadas las ventajas de un producto, se sobreentiende que la calidad va a ser aceptable; el público necesita algo nuevo, algo que le haga viajar, experimentar, sentirse en otra época… No hay nada más real que algo que podemos percibir con los sentidos.

Ventajas del marketing sensorial

Parece evidente que el marketing sensorial es una manera mucho más atractiva de acercarnos al cliente, pero, ¿realmente funciona? Veámoslo. 

Según diferentes estudios, a nivel publicitario, el ser humano recuerda un 1% de lo que toca, un 2% de todo lo que oye, un 10% de lo que ve, y un 25% de lo que saborea o huele. Otros estudios afirman que el marketing sensorial es capaz de aumentar, de media, un 10% las ventas en diferentes establecimientos. 

Por otro lado, algo que siempre hemos valorado desde NAAD, es que consigue crear una conexión real y emocional con el usuario. Ya que no se basa en argumentos racionales, sino que apelamos a sus emociones, lograremos crear sentimientos positivos hacia la marca.

Es una experiencia única, valorada por los clientes como algo diferente, y que ayuda a generar identidad de marca, enriqueciéndola con elementos visuales o auditivos. Gracias al marketing sensorial, seremos capaces de crear momentos inmersivos que nos distingan de la competencia.

Una opción diferente con impacto asegurado

En NAAD no podemos ofrecerte (de momento) una experiencia sensorial olfativa o auditiva, pero nuestras pantallas han sido específicamente diseñadas para generar una espectacular llamada de atención a los más de 80.000 vehículos que pasan por delante. ¿Y tú? ¿Quieres empezar a preparar una campaña que entre por los ojos?